r0nin's profileToni´s paginaPhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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Toni´s paginaJanuary 25 Amor inmortalLa casa olía a cerrado y a humedad. Los dos hombres entraron, el más joven iba delante, temblando por los nervios y aferrando con más fuerza la remington a cada paso que daba. A su espalda el anciano caminaba tranquilo, observando cada rincón de la casa, llevaba una enorme estaca de madera en la mano y un rosario en la otra. Mientras avanzaban, el joven oía como el viejo iba recitando algo, se giró un momento para ver que era y contemplo como mientras caminaba iba rezando…
Los dos se detuvieron a los pies de la escalera, catorce escalones los separaban de la única habitación que tenia luz, que se intuía por un resquicio de la puerta. Para el muchacho era una interminable ascensión, midiendo cada paso con cautela para evitar hacer ruido en los peldaños de madera de la escalera, el anciano, en cambio, parecía un gato, ningún ruido salía de sus pies y a cada paso que daba contemplaba todo a su alrededor como esperando algo…
Los dos se detuvieron a los lados de la puerta evitando hacer ningún ruido para poder escuchar que ocurría al otro lado de la puerta. Sigilosamente el anciano se acerco al joven y le susurro al oído. - Recuerda lo que te dicho Joseph, debemos actuar con celeridad y presteza para que todo salga bien ¿entendido? El muchacho asintió tembloroso mientras cogía con más fuerza su escopeta.
El anciano respiro tres veces para centrar su mente, seguidamente se santiguó. Con un leve gesto le hizo una señal al joven, que este le devolvió y se colocó delante de la puerta. Un fuerte golpe sonó por toda la casa. La patada fue lo suficientemente fuerte como para abrir la puerta de repente. En el interior de la habitación un hombre estaba arrodillado sobre el cuerpo de una joven inconsciente. El hombre levanto la cabeza como sorprendido y furioso por una interrupción en su “trabajo”, levanto la cabeza para mostrar sus colmillos y su boca llena de sangre con la intención de asustar a sus “invitados”, pero por lo visto no surtió efecto. El muchacho al ver la escena se puso a gritar y apretó el gatillo de su escopeta impactando de lleno en el pecho de la criatura. El cuerpo salió despedido un metro debido al disparo. El vampiro se intentaba incorporar furioso por el dolor sufrido, cuando su cara cambió de semblante al mirar detrás del muchacho. El anciano había irrumpido en la habitación sosteniendo una cruz en su mano derecha y en la izquierda la gruesa estaca de madera. Avanzaba con paso decidido y firme mientras recitaba un salmo que hizo que el vampiro sudase sangre…
La criatura de la noche trato de salir saltando por la ventana, pero otro disparo no tan certero como el anterior le hirió en el hombro cayendo de bruces al suelo. El anciano aprovecho esa oportunidad para saltar sobre la criatura mientras acababa el salmo, clavándole la gruesa estaca en el corazón… Se incorporo dolorido por el golpe mientras se limpiaba la sangre del abrigo, cuando escucho un llanto apagado, que poco a poco iba en aumento. Se dio la espalda para ver como el muchacho abrazaba a la joven entre sus brazos, llorando diciendo su nombre. Isabel, despierta amor mío, hemos venido a rescatarte. El shock tal vez o el querer negar lo evidente impedían que Joseph se fijase en la sangre que corría por el cuello de su amada. Hemos llegado tarde dijo el anciano… July 25 sin tituloSonrisas, carcajadas traídas de las más oscuras cavernas de donde surgen demonios que tratan de devolverlas a la oscuridad. Lagrimas. Lagrimas caídas del cielo que derriten a los demonios que salen de las profundidades Alegría traída por negros nubarrones que escapan de un sol dorado y brillante con rayos de ira y cólera. Viento, tempestad que arrastra sentimientos hermosos que esquivamos con coloridos paraguas para que nuestra infelicidad no se consuma, para evitar que la lluvia nos moje de la felicidad perdida de cuando éramos niños. Seamos niños de nuevo arrojad paraguas y chubasqueros, que las lagrimas del cielo nos mojen, adentraos valerosos a las cavernas luchad con demonios y arrancad la carcajada de su tétrica morada. Reíd. July 16 El regreso del lobo (I)El tiempo fue pasando lentamente, las estaciones se sucedieron como hojas de un calendario olvidado hasta que el frió invierno dio paso a la primavera y esta al verano. El leñador no recordaba la ultima vez que había tenido una noche de paz. Desde la mañana en la que planto el corazón del lobo nada había sido igual… Gritos en la oscuridad, extrañas criaturas que observaban desde la oscuridad del bosque esperando algo, un desliz, una mirada menos atenta que otra para vagar por el mundo como hace tiempo su protector hizo adoptando la forma de un hombre de ojos blancos. Su mujer le había abandonado hace tiempo ya que su nueva carga le había hecho despreocuparse de su familia. De día se preocupaba tan solo de que el árbol que nacía en su jardín no sufriese ningún daño y por la noche en constante vigilia para que nada del bosque abandonase sus lindes. Pero el árbol ya había medrado, sus flores endulzaban el aire y dentro de nada daría su fruto, entonces volvería a saber lo que era la paz.
El trueno arranco de un estado de duermevela al hombre que sobresaltado agarró su hacha y salio al exterior de su cabaña. No era nada, tan solo el cielo que anunciaba su rabia con un martillazo, entonces la luz de un rayo le permitió ver algo… diferente. Bajo el árbol había una forma algo que se retorcía. A medida que se acercaba la tormenta le permitió entrever y escuchar mejor a la criatura que se encontraba bajo el árbol. El sonido del trueno se cambio por el de un llanto y la pequeña forma resulto ser un bebe que lloraba de frió. El leñador lo cogio en brazos y corriendo lo entro en su casa para resguardarlo de la lluvia, por unos instantes sonrió. Tal vez ese niño abandonado traería paz y alegría a su casa. Durante los meses posteriores una nueva tarea tenia el hombre, cuidar un árbol, vigilar el bosque y mantener a un niño que había aparecido en su vida de repente. - Ojala estuviese mi mujer aquí -, pensaba, juntos hubiésemos criado a este niño, se decía con aire melancólico.
Esa noche no fue el trueno lo que alertó al leñador sino el puño de alguien tocando en su puerta… Alarmado el hombre se dirigió a la puerta y a un metro de ella grito: - ¿Quien anda ahí? Mientras con su mirada buscaba su hacha para defenderse de lo inesperado. De súbito la puerta se abrió poco a poco, el observo una mano y tras ella entro una sombra encapuchada. - Saludos leñador, hace tiempo que no te veía- Decía la sombra mientras echaba hacia atrás la capucha. El leñador se quedo atónito al ver los ojos blancos de su extraño invitado: - Has regresado lobo, ha pasado mucho tiempo. - Te dije que volvería a recoger el fruto de mi corazón y a eso he venido- dijo el lobo. -No ha salido ningún fruto- dijo el hombre extrañado. - ¿A no? Yo diría que si desde aquí lo huelo, esta en la otra habitación-. May 14 La Historia del loboHace mucho tiempo un leñador salio de su casa al escuchar un ruido. Fuera en el umbral de la puerta se encontraba un enorme lobo negro. El animal tenía una gran herida abierta en el pecho pero a pesar de ello no sangraba. Pero eso no era lo mas extraño de el animal, lo eran sus ojos, eran de color blanco. En breves instantes el leñador supo que ese ser no era un simple animal y que se trataba de un espíritu del bosque, así que lo dejo entrar en su casa. El lobo se acerco al hogar de la casa y allí se tumbo cansado, como si un largo viaje hubiese hecho. - ¿Que te ocurre lobo? Pregunto el leñador. - me han herido, contesto el animal y necesitaba descansar, he visto luz y me he acercado a tu casa. Mientras hablaba el animal se puso en pie para mostrar su herida. - ¿Es grave? Pregunto el leñador. - Si no me ayudas seguramente moriré, por eso he venido a pedir ayuda. - ¿Que debo hacer lobo? - Debes guardar algo que llevo encima, protegerlo con todo cuidado porque el bosque y lo habita en el depende de ello. Mete la mano en la herida de mi pecho y saca mi corazón una vez se haya secado haz un hoyo en la tierra y entiérralo allí. De su simiente crecerá un árbol y cuando ese árbol de frutos volveré a comermelos, entonces solo entonces estaré curado y protegeré el bosque de nuevo. - ¿Y que ocurrirá durante tu ausencia? – pregunto el leñador. - Tú vigilaras el bosque sin adentrarte en él porque lo que allí habita podría matarte. - -¿Y que te ocurrirá a tí mientras tanto? - Me convertiré en un cazador de la noche. Seré una de las peores criaturas que moran en la tierra y cuando mi hambre se haya saciado volveré a tu casa y reanudaré mi tarea de proteger el bosque. Entonces el lobo se transformo en hombre y mirando su nuevo cuerpo sonrió. Sus ojos blancos miraron al leñador y le cogió una capa para guarecerse de el frió. - Si me vieses otra vez por alguna parte no te acerques a mí porque podría matarte ya que ahora soy una bestia hambrienta. - Protege mi corazón leñador para que pueda volver a ser un lobo. El lobo-hombre salio de la casa vestido con la capa de el leñador y se perdió en el camino hacia el pueblo. El leñador se quedo en el umbral de la puerta viendo alejarse a la criatura y volvió cerca del hogar a contemplar el corazón de el lobo, el corazón del espíritu del bosque… March 29 mente desgarradaMente desgarrada Desolación, dudas, miedo, odio, rabia. Cuantos sentimientos a la vez soy capaz de sentir, y porque extraña razón debo sentirlos todos a la vez y en este preciso instante??? Acompañemos a los antes mencionados el pesar la tristeza y el dolor. Y que nos queda?? Un lugar de oscuridad y tristeza donde los rayos del sol son incapaces de entrar y la alegría murió hace años a manos de los pobladores de tan desolado mundo, mundo que seguidamente os describiré…. Imaginad la tierra mas yerma posible, un desierto por ejemplo, pero no un desierto de arena que relativamente su visión es agradable y misteriosa, no imaginad una tierra en la que hace años que no llueve, rota por la sequedad con algún que otro árbol desperdigado, muerto, por la falta de agua, con sus ramas secas balanceándose por una ligera brisa lo suficientemente ligera como para que no se le rompan las ramas. Imaginad si queréis también el esqueleto de algún animal muerto y si es posible imaginad a vuestra mascota favorita, así entenderéis mejor como es esta tierra, sin esperanzas, ni ilusión. Las nubes son grises, pero no son nubes que anuncien tormenta, sino imaginad las nubes grises cargadas de polución, esas nubes que se encuentran rodeando siempre a las ciudades más industrializadas; nubes tan grises y pesadas que le impiden al sol bañar con su luz la tierra de este mundo. Así pues una tierra donde no llega la luz del sol, por naturaleza es fría. Lo habéis imaginado? Bien este es la tierra que se ha reconstruido en mi mente, y en medio de ella me encuentro yo. Demasiado cansado para seguir corriendo para escapar de ella, afónico de tanto que he gritado pidiendo ayuda al principio y preguntándome después porque estaba allí. Que mal le he podido causar Dios, si realmente existe para encontrarme tan dolido? No lo sé. Tan solo se que permaneceré en el centro de allí solo esperando una respuesta o a que alguien con el suficiente valor venga a sacarme Mientras tanto, espero, y con la espera mi corazón se va volviendo más y más oscuro, hasta alcanzar el color de la amarga noche. Espero que alguien me encuentre rápido…. combatir pesaresLa verdad ni se porque escribo, ni porque tengo unas ganas terribles de plasmar mis sentimientos, pero así es; no puedo albergar tanta tristeza dentro de mi ser y mi incapacidad de llorar no me permite liberar tanta angustia así pues necesito una vía de escape, como las de las ollas a presión que llevan un aparatito que les impide que revienten a la más mínima ocasión He aquí mi escrito. Los anteriores fueron ensayos, casi a modo científico y explicativo como se siente un alma y un corazón cuando están atormentados (no es que se sientan así todas las personas, pero bueno, realmente es como me siento yo), esto no se si será un ensayo, ya es más personal y menos estilístico, hablo en primera persona, hago alusiones a mi mismo; es un texto más “personal”. Ni siquiera se de que hablar exactamente no me gustaría parecer pesado y mucho menos tengo la intención de dar lástima, no me gustan los mártires y ya que no me gustan mucho menos voy a serlo yo. Mientras escribía los párrafos anteriores acabo de tener una idea, voy a relataros en otro breve ensayo como se combate a un corazón negro y a un alma desgarrada desde mi punto de vista, continuando así con mis ensayos científico-sentimentales. De cómo se combaten los pesares del corazón y el alma. Cómo me siento? Me siento mal, abatido, apático, decepcionado, colérico en algunos momentos, y eso no es bueno. Una vez llevas unos días autoinflingiendote dolor necesitas abrir esa herida y que la sangre podrida, en efecto sangre negra, sea expulsada del cuerpo y que corra como un manantial de inmundicia fuera de él. Ese es el propósito, y yo encontré una manera. Alguien lo llamó una vez, “enfrentarte a tus fantasmas” y a esos fantasmas uno debe enfrentarse solo, no es tanto una confrontación como una prueba de valor. Lo importante no es luchar contra ellos sino más bien descubrir que están allí, escucharlos, ver como algunos de ellas te echan en cara el hecho de que ahora sean fantasmas, otros se mofan de tu situación viéndote triste y abatido y otros solo tienen rabia hacia ti. Debes verlos a todos a cada uno por separado como si fueses el entrevistador de una bolsa de trabajo, mirarles a los ojos con la cara más tranquila y esperar poco a poco hasta que todos hayan desfilado. Pero, ¿cómo es posible atravesar la barrera que nos separa de estos fantasmas? Para mi la manera más fácil es atravesarla con la ayuda de los néctares de Baco, es decir, el vino. Preferiblemente bebedlo en casa, solos, con la cama cerca para que después de recibir la visita de nuestros “amigos” podamos dirigirnos a nuestro lecho y desear morir sumiéndonos en un profundo sueño tranquilo y profundo debido a la ingestión del alcohol y al habernos quitado un peso de encima. Hay que tener en cuenta que el alcohol nos desinhibe mucho y por lo tanto seremos capaces de llorar si ello fuese menester. Si no pudiese ser en casa buscad la taberna, mentidero, pub o bar donde podáis deleitaros con una buena botella de vino: El proceso de Redención o como queráis llamarlo debería hacerse en solitario o con vuestro mejor amigo, el único que comprenderá vuestras lagrimas, y el que no discutirá vuestra manera de comportaros. Una vez explicado este extraño proceso no se que escribir más. Tan solo que recientemente me enfrentare a mis fantasmas, no es un proceso agradable, pero es una de las pocas maneras que tengo de encontrarme mejor, mejor, que no bien, ya que mi corazón romántico la seguirá teniendo presente y mi alma seguirá atormentada ya que mi mente no olvida y mi corazón late, si esas dos verdades pudiesen modificarse no habría problema, pero si se modificasen no seria yo y me gusta ser yo por mucho dolor y sufrimiento que sienta ahora, por mucha melancolía acerca de los mejores momentos que pase con ella y que no se podrán volver a repetir, puesto que todo acabó. Tampoco se que depara el futuro porque soy incapaz de verlo, no soy adivino. El pasado esta para evocarlo y enfrentarse a él, pero yo vivo el presente, en estos momentos un presente gris y triste como un día de lluvia. Uno de esos en los que no llueve a cántaros, que la lluvia es fina u constante, que las nubes son grises y ocupan todo el cielo, el aire es frío y la gente parece triste cuando camina. Así es mi presente. Quien sabe como será el futuro… January 30 Corazón negro Os preguntareis porque os cuento esto, puede que no tenga nada que ver con vosotros, pero yo una vez al igual que el resto de la humanidad tuve corazón. Un corazón normal, que bombea sangre donde se conectan venas y arterias y regula el sistema circulatorio, si, todo muy científico. Además y aunque no os lo creáis ese corazón era capaz de sentir emociones y sentimientos, era capaz de odiar y sobretodo amar. Amar porque yo siempre me consideré uno de los últimos románticos, de aquellos que sienten cada palabra de la poesía, que ven más allá de un cuadro y que una torre oscura le causaba emoción y ganas de aventura. Dicen que los corazones de las personas son de color rojo, igualito igualito que el corazón que sale en las barajas francesas, si esas que se usan para jugar a póker. El mío lo debió ser; ya no lo es. Ahora es negro, como el as de picas, continua teniendo todas sus funciones físicas, pero con respecto a las emotivas no, ya no siente más que aquellos sentimientos que son capaces de ennegrecerlo más; es decir: odio, rabia, rencor y un sinfín más. Poca gente se plantea porque hay gente a la cual ese corazón rojo y lleno de esperanzas acaba convirtiéndose en un pozo de oscuridad y desolación, puede que un día haga un ensayo sobre "Como los corazones se vuelven negros" pero hoy os explicare lo que se siente con uno de estos corazones. Se siente apatía, pocas ganas de hacer nada, Se siente odio por uno mismo ya que al verte incapaz de hacer algo te da rabia y evocas con tristeza los días que casi te levantabas de un brinco animado y con ganas de hacer cosas y ahora no puedes, esos recuerdos también ayudan a que el corazón se vuelva más negro aún. Como iréis viendo esto es una cadena sin fin, o un asqueroso círculo vicioso. Rencor y envidia a todo aquel que se siente mejor que tú y en determinados momentos esa gente que esta mejor que tu suele ser una gran mayoría, motivo por el cual no solo te odias a ti sino que odias a la gente. Un enorme sentimiento de soledad, Tu apatía por el mundo y tu rencor hacia la gente hace que en algún momento de esta situación te encuentres solo, por lo tanto la espiral va en aumento y los sentimientos antes comentados se acentúan: "no tengo ganas de hacer nada y antes las tuve, la gente estúpida que es feliz no me comprende tampoco trata de ayudarme por lo tanto prefiero estar solo"… Como veis es complicado salir de esta situación. Creo que me olvido cosas, pero me da igual, no me apetece hacer nada (veis lo que os decía) porque mi corazón es negro, si negro como un as de picas, negro y en punta y cada vez que bombea sangre (que también se ha oscurecido) su punta me hace daño en el pecho y por eso mi alma llora. Pero yo no quiero estar así, no me gusta sentirme solo, lo he estado demasiado tiempo, me gusta la gente, pero mi negro corazón me impide estar con ellos. Creo que voy a arrancarme este trasto que solo me provoca dolor y pena. Lo meteré en un arca, regado con su negra sangre y lo dejare ahí, para que con el tiempo se vaya renovando su sangre y que una sangre roja y nueva vaya decolorando mi corazón y lo vuelva a dejar rojo y que ese color me vuelva a hacer reír, ¿Qué os parece la idea? Mientras tanto y durante la regeneración de mi nuevo corazón, me pondré uno de mentira, de esos que hacen que a lo mejor tengas un día de alegría entre muchos de tristeza. Uno de esos que te hacen comportarte como un espectro gris entre gente de colores, pero este corazón de mentira no hace daño, y mi negro corazón duele….. January 06 Una de piratasEl mar iba meciendo la embarcación con calma, como cuando un padre mece la cuna de su hijo para que este plácidamente se duerma. Los tripulantes del Morgana estaban tranquilos, esperando, como tantas veces habían hecho, su capitán Avalon Jack estaba en el castillo de popa, mirando el horizonte, escudriñando lo que se les avecinaba. De tez morena por el sol del caribe, pelo rojo como el de judas recogido en una larga trenza y una barba perfectamente recortada. Complexión felina, vestido con unos calzones amplios de color verde, un fajín rojo bastante largo y un chaleco negro eran las ropa que llevaba aquel día, no llevaba zapatos por si tenia que escalar por los cabos de la arboladura de su nave, iba armado con un sable de abordaje y dos pistolas bien cebadas, si las cosas iban a ponerse feas para que necesitar más, mejor o peor armado iba a vender cara su vida. Se acerco la pipa a la boca y pego una larga bocanada de humo. Mientras lo sacaba lentamente por sus fosas nasales observo detenidamente y con calma a su tripulación, bravos perros del mar recogidos de las costas de Inglaterra, Gales, Escocia, y de los peores puertos del Caribe; la Tortuga, Port Royal, Maracaibo, y un largo etcétera, en su barco no había naciones, tan solo hombres hermanados por la misma bandera, una bandera negra que en breve seria alzada en lo mas alto de la antena del palo mayor. Pero ¿podría ser esta vez la última? Demasiado mal había hecho el Morgana a la corona española en las Américas como para no recibir castigo, además la ultima infamia de su capitán fue lo que colmo el vaso; Raptar y seducir a la hija del gobernador de la Española. No solo recibió el rescate sino que se llevo de prestado la inocencia de la muchacha. Atacar a la honra de un grande de España bien merece que te envíen dos fragatas en tu contra pensaba Avalon Jack aquel día de octubre en alta mar esperando a que sus perseguidores apareciesen por el horizonte. Pero por ahora nada, el mar seguía meciendo la embarcación y sus hombres seguían esperando. Nadie sabe cuantas horas esperaron los tripulantes del Morgana hasta que Uatu el vigía negro del barco diviso velas en el horizonte. El grito irrumpió en la embarcación como el trueno en la noche. El capitán se acerco a la barandilla del puente y espero a que el mismo Uatu bajase por los cabos del velamen hasta llegar al puente de mando. Cada vez que veía al negro deslizarse como un macaco por las jarcias como si de ramas se tratasen recordaba como lo rescato de un grupo de negreros en las costas de Brasil, desde ese día el negro le juro lealtad eterna por haberle liberado, y entro a formar parte de la tripulación. - Dos Baccos senhó se cercan por estribó – dijo el negro. - Gracias mi fiel amigo, ¿cuan lejos están? – pregunto Avalon. - A inco hora senhó – Cinco horas, penso Avalon, eso es tiempo mas que suficiente para prepararlo todo. El negro se volvió a aposentar en su nido de águila allá en lo alto del palo mayor del Morgana. Avalon se dirigió a su tripulación que se había reunido en la cubierta principal, esperando a que su capitán les hablase: - Caballeros, se acercan dos navíos con la malsana intención de capturarnos vivos o muertos; preferiblemente muertos…. VAMOS A PERMITIRSELO!!!!!!!!!!-
Al unísono la tripulación contesto con una negativa. - Así me gusta caballeros, vendrán a atacarnos y si nos matan venderemos caras nuestras vidas y si es verdad que esta vez caemos llevémonos a cuantos más podamos al infierno con nosotros. – SEÑOR DUBOIS!!! QUE LOS HOMBRES COLOQUEN TODOS LOS CAÑONES EN LA CUBIERTA DE ESTRIBOR!!!! – Dijo el capitán a su contramaestre. - Si señor, contesto el Gascón. – YA HABEIS OIDO A VUESTRO CAPITAN HIJOS DE UNA PUTA CARIBEÑA CON EL COÑO LLENO DE PULGAS Y HACEDLO RAPIDO ANTES DE QUE ME SAQUE LA FUSTA DEL CINTO!!!!!!!!!!! - Al capitán se le escapo una sonrisa al ver gritar a su contramaestre con ese acento francés que tanta gracia le hacia. Mientras sus hombres seguían sus órdenes se dispuso a contemplar otra vez la llegada de los barcos. - Esta vez será difícil vencer – se dijo – será muy difícil. - Señor Dubois, izad la bandera negra, que sepan los españoles contra quien luchan…..-
… Los cañones habían cesado su bramido; el olor a pólvora, salitre y sangre inundaba el aire. Avalon Jack estudiaba desde el castillo de popa del Morgana los acontecimientos ocurridos hasta el momento: Mientras las dos fragatas avanzaban hasta ellos la tripulación del Morgana colocó todos los cañones a las cubiertas de estribor, para solo facilitar un costado de la nave y hacer tanto daño como pudiesen. Sus hombres, armados hasta los dientes con todo tipo de armas esperaban en la cubierta superior, con los garfios de abordaje preparados y dispuestos a morir por la bandera bajo la que navegaban.
El ataque brutal, la primera de las fragatas, la virgen del Carmen se aproximo la primera , andanadas de cañones de ambos navíos escupieron fuego el uno hacia el otro. El Morgana salio victorioso, mala suerte tuvo el artillero español ya que no impacto en ninguna ocasión al barco de Avalon Jack. Sus hombres, mejores artilleros sin duda, alcanzaron la línea de flotación y lograron que el bajel comenzase a hundirse. No tuvieron tanta suerte con la Redentora, la otra fragata. Esta se aproximó con cautela después de los sucedido y sus artilleros estaban mejor preparados. Ambos barcos fueron dañados…. El bajel español, había perdido el trinquete y la vela de mesana había sido dañada y el fuego se apreciaba en el castillo de proa. Pero el Morgana también había sido tocado. Al menos una bala había alcanzado la línea de flotación del barco, y las velas del palo mayor estaban ardiendo. Avalon no había tenido tiempo de contabilizar bajas, cuando en cuestión de segundos corrió por toda la cubierta hasta dirigirse al bauprés y gritarle a su segundo de abordo: - SEÑOR DUBOUIS!!!!!!!! A TODA VELA HACIA EL BARCO, Y DESE PRISA QUE NOS QUEDAMOS SIN TRAPO!!!!!! HIJOS DEL MORGANA LLEVEMONOS AL INFIERNO A LOS ESPAÑOLES!!!!!!!!! Un alarido de rabia surgió de la tripulación superviviente y como si de un solo hombre se tratase comenzaron a trabajar para poder las ordenes de su capitán.
Tras una hora de maniobras por parte de los dos navíos lograron colocarse a distancia de abordaje. Lianas de ambos barcos eran lanzadas para intentar engancharse en las maderas de su adversario, para poder permitir que sus tripulantes llegasen al otro. Los primeros en cargar fueron los piratas del Morgana, corrían como locos encomendados a Dios o a Satanás, con cuchillos en la boca, machetes, hachas de abordaje, mosquetes y pistolones, incluso alguno utilizaba como arma el remo de algún esquife. Las tropas Españolas esperaron calmados el envite, el pequeño regimiento de soldados que se encontraban en el barco se dispuso a recibir una carga. Apostados en dos filas una arrodillada y la otra detrás, con los mosquetes cebados y preparados esperando a la orden de su sargento, un viejo soldado que sabia lo que se hacia. Otros menos expertos hubiesen mandado disparan nada mas ver un par de piratas asomar la cabeza por la borda, él no. Espero a que bastantes de esos perros del mar hubiesen ocupado la cubierta del navío para gritar la orden: - FUEGO!!!!!!!!!!!- grito el español. - PREPARADOS!!!!!! - volvió a gritar. – DESENVAINEN!!!!!! – CARGUEN!!!!!! – Y así lo hicieron, después de mermar con sus arcabuces y mosquetes a la tripulación del Morgana iniciaron la carga para acabar con ellos. La cubierta de la Redentora se lleno de gente, ya nadie sabia en que bando estaba, cada uno luchaba contra lo primero que aparecía; Unos luchaban por España, Otros pos la libertad del Mar, cada cual un ideal a seguir. - Debemos acabar con esto Dubouis. No podemos permitir que mueran más de los nuestros de esta manera, los españoles están haciendo una carnicería con nosotros. – - Lo se, señor, pero luchan por vos, por los perros del mar, por el Morgana y por Avalon Jack, si morimos, moriremos por la mejor de las causas- October 09 Ensayo..El día despertaba mortecino. Nubes grises cubrían la luz, del sol, y este parecía que las arañaba para poder bañar con su luz la tierra, sin éxito. Por favor, solo quiero una muerte rápida…
La noche anterior había llovido, encharcando el campo de batalla. El barro se mezclaba con la sangre derramada el día anterior. El olor a tierra mojada comenzaba a mezclarse con el olor de los cuerpos que yacían de la jornada anterior. A pesar de la lluvia de la noche anterior el día de hoy seria caluroso.
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
Los cuervos se arremolinaban cerca de los cuerpos de los soldados muertos, devorando sus ojos y sus entrañas, mientras el sol continuaba con su lucha contra las nubes para alumbrar la nueva jornada de hoy…
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
A lo lejos comenzó a escucharse como el ruido de un trueno, pero el trueno no venia del cielo, venia de la tierra. Era el sonido ensordecedor de mil botas golpeando el suelo dispuestos a iniciar la marcha; la jornada estaba a punto de empezar. Los soldados dispuestos como peones de una titánica partida de ajedrez se disponían a ocupar sus posiciones en el tablero. Sonó otro trueno venido del suelo, este mucho más prolongado, como si viniese más lejos; la caballería también vendría hoy…
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
Inmóviles, como si de árboles se tratasen se encontraban los soldados, inpacientes para saber cuan grande seria el día de hoy, cuantos compañeros caerían a su lado, cuantos enemigos recibirían su merecido por matar a un camarada, cuantos heridos serian evacuados, cuanto sudor y sangre serian vertidos, cuantas lágrimas derramadas…
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
Los truenos cada vez, suenan más cerca, a medida que la tensión y la espera los nervios de los soldados se tensan. Unos esperan impasibles la carga del ejercito enemigo, guerreros viejos, de barba partida por las cicatrices, acostumbrados a saborear el sabor de su propia sangre en la boca y el olor a muere inundando sus narices. Pero no todos son veteranos; también hay jóvenes, casi niños, encantados por el sueño de la gloria militar, en hacerse héroes y recibir todo el honor y toda la gloria de su nación y los abrazos cariñosos de sus familias.. Estos no esperan tranquilos la llegada de los truenos, estos esperan con chasquear de dientes por el miedo, temblar de rodillas, orinarse encima, vomitar por los nervios, y sobretodo el miedo.
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
El es uno de ellos, situado por designio de los hados en el centro del ejercito, cercano al estandarte de su nación, muerto de miedo rodeado por veteranos que le miran con miradas de cariño al verse a ellos mismos hace años y con desprecio por ver a un niño cobarde en sus filas, ese niño que no les cubrirá el flanco y hará que mueran.
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
No sabe cuanto tiempo lleva despierto por los nervios sabiendo que hoy, después de no creérselo tomaría parte en la lucha. Él. ¿Qué había hecho durante su joven vida? Nada. Huir, ser un ser destacable por no haber destacado nunca. El único acto de valentía que se encontraba en sus hazañas fue robarle un beso a una joven de la que estaba prendado el día antes de partir para estas inhóspitas tierras que serian su lugar de reposo, para siempre.
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
Empezaba a llover. No una lluvia torrencial, más bien calabobos, si esa lluvia se mantenía durante el tiempo suficiente habría más barro. La lluvia hacia que el olor a tierra mojada inundase el campo; pero este era un campo de batalla, no un campo de hierba verde donde se sientan los enamorados a contemplar las estrellas, además de hierba y tierra mojada, había cadáveres, cadáveres ya no distinguibles por ninguno de ambos bandos, ya que los golpes, los cuervos, la sangre y el barro, habían hecho que ningún cuerpo fuese distinguible.
Por favor, solo quiero una muerte rápida… Así acabaría él. Como un cuerpo más, semienterrado en el barro, con la cara manchado por su propia sangre y tal vez por la sangre de algún enemigo muerto por su lanza, cosa casi imposible para él. El trueno surgido de la tierra cada vez era más fuerte, y estaba más cerca, el segundo trueno se había despegado del otro y se oía mas lejano, pero se acercaba velozmente. -Nos atacara por los flancos – dijo uno de los soldados veteranos más cercanos al estandarte. Eso despertó al muchacho del sueño en el que se veía muerto en el lodo. El muchacho contemplo al que dijo aquellas palabras que lo despertaron de su letargo, un veterano de mil batallas, impávido, sereno, sosteniendo la lanza como si de un palo se tratase, con el cuerpo preparado pero sin estar en tensión. – por favor solo quiero una muerte rápida…- volvió a musitar el muchacho. Eran las únicas palabras que le salían de la boca desde que se colocó cerca del estandarte. – Si eso es lo que buscas- dijo el soldado viejo. Gánatela. -No depende de lo rápido que mueras o de las heridas que recibas. Lo importante es como mueres. Puedes morir como un perro y ser enterrado en el lodo o puedes morir como el más valiente de los héroes. Tus heridas pueden ser de gravedad y casi matarte, pero lo importante es saber como fueron infligidas. Mientras decía estas palabras no dejo de mirar en ningún momento a las nubes oscuras que tapaban el avance del sol y sin dejar de escuchar el paso uniforme del ejercito enemigo
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
¿Cuanto llevaban luchando? ¿Como contar ese tiempo transcurrido? ¿Con heridas? ¿Número de muertos? ¿Sangre derramada? ¿Gritos de ánimo? Era imposible. Los cuerpos de ambos soldados iban cayendo y cayendo, los cuervos tendrían un suculento banquete. Pero seguían avanzando. Contra lanzas y espadas, punzadas y cortes, mordiscos y golpes. Había que llegar a lo alto de la colina y todo estaría ganado, desde una posición aventajada y elevada podrían contener mejor a las fuerzas atacantes. Y así lo hicieron, corrían luchaban y sangraban para lograr la cúspide de una colina que a medida que subían parecía que esta se hacia más grande. Por favor, solo quiero una muerte rápida…
En un momento de la cruenta batalla uno de los lanceros del enemigo logro herir al que portaba el estandarte, haciendo que este cayese al suelo. Sin el estandarte, nadie vería hacia donde se debía seguir avanzando, ninguno de los hombres que iban detrás de ese trozo de tela sabrían hacia donde encaminarse; y lo más importante no sabrían donde encontrar esperanzas ya que ese trozo de trapo atado a un palo, era su corazón, su orgullo y su patria. Debía ser recogido del suelo y llevado a primera línea de batalla.
Por favor, solo quiero una muerte rápida…
Era el que más cerca estaba del estandarte cuando este cayó. Agarro. El estandarte, y lo miro por unos segundos, una luz de esperanza se ilumino en su mirada. Por favor solo quiero una muerte rápida. Solo una muerte rápida, una muerte rápida. Un grito desgañitado salió de su garganta. De la garganta de un niño que se esta haciendo hombre. Y salió corriendo hacia delante, haciendo que sus compañeros supiesen hacia donde luchar y cargar.
¿Cuantas horas duro la batalla? Nadie podría decirlo hoy. Pero el estandarte llego a la cúspide de la colina. A su lado encontraron el cadáver del muchacho. Ensartado por una lanza que le atravesó el corazón. En su mirada todavía conservaba la expresión de rabia y terror con la que había partido corriendo y con la que había empezado a gritar. Agarrando el estandarte tan fuerte que tendrían que romperle los dedos para arrebatárselo. Un grupo de veteranos se acercaron al cuerpo del joven hombre, del niño grande. Uno de ellos se acerco hasta poder tocar con la mano el cadáver, aun caliente del muchacho, examinando la herida producida por la lanza. - Una herida en el corazón, se lo partió nada más penetrar. Dijo. Murió rápido dijo. - No!! dijo otro. Murió como un héroe. Diciendo eso lo cargo en brazos y se llevo al campamento al muchacho y al estandarte.
Murió como un héroe… Poema III Annabell Lee Hace ya muchos, muchos años, Yo era un chiquillo y ella una chiquilla Y esa fue la razon de que hace tiempo, Angeles infelices en el cielo Pero fue mas fuerte nuestro amor, Ya que no brilla la luna sin traerme Edgar Allan Poe |
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